Maximilian de Winter (Laurence Olivier), aristócrata inglés, ha perdido a su esposa, Rebeca de Winter, cuyo cuerpo fue encontrado junto a la costa. Viaja a Montecarlo con el ánimo de sobreponerse a lo ocurrido. Allí conoce a una mujer joven (Joan Fontaine), empleada por una señora, Mrs. Van Hopper, como dama de compañía. Los dos se enamoran y se casan. Cuando se instalan en la mansión de Maximiliam de Winter, llamada Manderley, la joven esposa empieza a darse cuenta de que la sombra de la anterior señora De Winter sigue presente en la casa, en su ama de llaves y también en los pensamientos de su esposo.